Cmo crea la arquitectura
Frente a esta naturaleza, eminentemente prctica,
que sigue siempre un camino ideal basado
en la experiencia segn el cual va probando,
desechando y perfeccionando soluciones, aparece
el modo de hacer de la arquitectura, que, a
travs de los tiempos, ha visto nacer y morir los
diferentes estilos y modas, sujetos siempre a las
corrientes intelectuales definidas por cada civilizaci
n.
Esta arquitectura de estilos aparentemente
diferentes ha estado siempre influida y ha sido
fiel reflejo del pensamiento humano de cada
poca, pero pocas veces ha prestado la debida
atencin a la naturaleza y a sus leyes, que desde
el origen del mundo vienen acompandonos.
La arquitectura de Gaud tiene apariencia
geolgica, botnica y zoolgica. Las razones de
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La ctedra de Antoni Gaud
Mont Blanc Iglesia de la Colonia Gell
© los autores, 1998; © Edicions UPC, 1998.
esta semblanza cabe buscarlas en que Gaud, al
contrario de lo que ocurra con los estilos hist-
ricos, busc la inspiracin prctica en la naturaleza
y su forma de entender las construcciones se
basaba en las mismas leyes que siguen las plantas
o los animales.
La naturaleza ha estado siempre al lado del
hombre, lo que no significa que ste le haya prestado
siempre la debida atencin.
Ante la insensata aficin de los arquitectos
por “inventar” formas nuevas que luego resultan
repeticin o combinacin de las anteriores, como
se ver al hablar de la geometra, el gran mrito
de Gaud reside, precisamente, en volver la mirada
hacia la naturaleza para, reconocindola como
maestra generosa y manteniendo un nimo
humilde ante ella, no pretender inventar nada
sino descubrirlo todo.
Por ltimo, debe situarse correctamente nuestra
posicin de fuerza y posibilidades objetivas
respecto a la naturaleza con el fin de no infravalorarla,
porque la situacin actual, dominada por
desmesurados elogios a los avances tecnolgicos,
puede favorecer la idea de que estamos en una
situacin de dominio total de la naturaleza.
La situacin es realmente de dominio de la
naturaleza, pero en trminos destructivos, no
constructivos. Al tiempo que investigamos cmo
crear hombres, mediante grandes alardes de la
ingeniera gentica, todava no hemos podido
fabricar una juda que nos quite el hambre ni una
flor que nos pueda levantar el nimo.
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Influencia oriental (1883 - 1888)
En el ltimo cuarto de siglo XIX empez a gestarse
en Europa una tendencia arquitectnica en la
que se mezclaban el neogoticismo y el exotismo.
Al final, esta mezcla dio lugar al Modernismo.
En Espaa algunos arquitectos trataron de
hallar inspiracin en escuelas extranjeras. Llus
Domnech i Montaner y Jos Vilaseca Casanovas
se sintieron atrados por la arquitectura ale-
Formas de la arquitectura
de Gaud
Juan Bassegoda Nonell
© los autores, 1998; © Edicions UPC, 1998.
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La ctedra de Antoni Gaud
Casa Vicens (1883-1888)
© los autores, 1998; © Edicions UPC, 1998.
mana, en auge despus de la guerra franco-prusiana.
Gaud, que haba ledo a Walter Pater y
John Ruskin, busc el exotismo, a travs de la
arquitectura inglesa, en el Lejano Oriente, especialmente
en la arquitectura de la India, Persia y
Japn.
Existen cuatro obras de la juventud de
Gaud donde queda patente su inters por Oriente.
El Capricho (1883-1885), en la poblacin de
Comillas, a orillas del mar Cantbrico, en el
Norte de Espaa, es un edificio revestido de
cermica vidriada con una alta y esbelta torre
cilndrica que recuerda un alminar de Isphahan.
No presenta todava innovaciones tcnicas, pero
supone un paso adelante en su personal estilo.
La Casa Vicens (1883-1888), en el barrio de
Gracia de Barcelona, est dentro de estas formas
orientales, especialmente por el uso de la cermica
vidriada. En este edificio, Gaud introduce el
uso del arco catedrtico en la cascada del jardn y
el naturalismo en la reja con hojas de palmito de
hierro colado. Tambin en esta casa estudi el
diseo de muebles y la decoracin interior con
papier mach pintado de vivos colores.
En la Finca Gell (1883-1887), en las afueras
de Barcelona, Gaud construy, entre otros
elementos, la portera, la caballeriza y el picadero
a la entrada del extenso parque alrededor de la
casa de Eusebio Gell. Exteriormente las construcciones
tienen un rutilante aspecto oriental
gracias a los revestimientos cermicos, pero
interiormente presentan formas estructurales
nuevas. Arcos y bvedas de perfil catenrico y
cpulas hiperboloidales.
El Palacio Gell (1886-1888), en el barrio
antiguo de Barcelona, es obra de mayor envergadura,
con un gran nmero de soluciones nuevas
en la estructura y la distribucin de espacios y
volmenes conjugadas igualmente con un aspecto
oriental. La decoracin se debi en parte a
Gaud, aunque tambin intervinieron los pintores
Alejo Claps y Alejandro de Riquer y el arquitecto
Camilo Olivares.








