Cmo crea la naturaleza
La naturaleza es eminentemente prctica.
Sus creaciones poseen la finalidad de responder,
de la forma ms eficaz, a unas necesidades
concretas.
Observemos a modo de ejemplo lo que ocurre
con el diseo de un huevo. La preocupacin
principal de cualquier ovparo es crear un envoltorio
donde, adems de tener el volumen suficiente
para albergar a su cra y la mxima resistencia
estructural para darle proteccin, sta se encuentre
en las condiciones trmicas ms adecuadas, lo que
equivale a decir aislada al mximo del ambiente
exterior. Lgicamente, esto se producir cuando, a
igualdad de volumen, la superficie de exposicin,
o sea, de la carcasa o envoltorio, sea la menor. La
naturaleza, entonces, que es prctica, elige el catenoide,
es decir, la superficie de revolucin con la
directriz idnea: la catenaria, con la que consigue
adems la mxima resistencia usando el mnimo
material. De esta forma, las necesidades del ov-
paro coinciden plenamente con las caractersticas
de esta curva, segn fueron enunciadas por Jean
Bernouilli en 1691.
Un huevo, una flor o un hueso poseen una
composicin que responde a slidos e irrefutables
criterios cientficos hasta donde stos alcanzan
a explicarnos y representan la solucin lgica
en el marco del cumplimiento de unas leyes
naturales. As, cualquier elemento natural que no
satisface estas necesidades prcticas es eliminado
o modificado por la misma naturaleza en funci
n de estas leyes.
Esta naturaleza prctica es guiada en su proceso
creador por dos principios fundamentales, a
saber, la evolucin y el organicismo.
La evolucin, entendida como la caracterstica
que va regulando los sucesivos cambios que
se producen en las creaciones naturales, tiene, a
su vez, unas reglas de actuacin que son las
siguientes:
1) La experiencia
Cada creacin pretende satisfacer una serie
de requisitos, y el dictado de los mismos viene
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La ctedra de Antoni Gaud
© los autores, 1998; © Edicions UPC, 1998.
determinado por experiencias anteriores. Se trata
de una sencilla base en funcin de la cual se ordena
una recogida de datos, que poco a poco van
enriqueciendo las soluciones adoptadas. De este
modo, tanto el conocimiento como el modo de
actuar natural son exclusivamente funcionales.
2) La continuidad
Este camino guiado por la experiencia que
ha emprendido toda creacin de la naturaleza no
tiene interrupcin. Nunca se plantea el comenzar
de nuevo, y mucho menos oponindose a soluciones
vigentes, sino que existe una continuidad
del proceso apoyada siempre por la relacin con
experiencias anteriores, o sea, que una vez iniciado
el camino evolutivo nunca se interrumpe.
3) La libertad aparente
Parece que la naturaleza, cuando crea, no
tiene un plan prefijado ni sigue un camino predeterminado.
Como se desprende de la primera de
las caractersticas enunciadas, crea en funcin de
las solicitaciones exteriores que le vienen dictadas
por la experiencia, y como tal puede ser alterada.
Es decir, en principio, las leyes que determinan
la forma o el color de una especie animal
para el futuro no son intrnsecas a ella misma,
sino que vienen determinadas, digmoslo as, por
esas necesidades exteriores.
Pero teniendo en cuenta que estas necesidades
exteriores pertenecen tambin a la naturaleza
y estn, por tanto, sujetas a las mismas leyes,
resulta que la libertad creadora es tan slo aparente,
ya que en cada momento este pez que se
muerde la cola est obligado a escoger, entre los
caminos posibles, el idneo. Tenemos ante nosotros
a un maestro que no puede equivocarse.
Por este motivo, el crecimiento de la rama
de un rbol, por ejemplo, no sigue un trazado
cualquiera, sino aqul que resulta el idneo para
asegurar el equilibrio y la estabilidad del conjunto.
O tambin, por ejemplo, los troncos de los
rboles son generalmente de seccin circular,
debido a que trabajan, desde el punto de vista
mecnico, a torsin, por los esfuerzos que provoca
en ellos el azote del viento en las ramas. La
resistencia de materiales nos ensea cmo, en
este caso, la seccin de trabajo ideal es la circular.
Pero la naturaleza no habra tenido ningn
reparo en hacer troncos con la forma de nuestros
perfiles normalizados IPN si las exigencias
mecnicas hubieran sido las de una viga doblemente
apoyada.
De esta forma, el proceso de creacin natural
sigue irremediablemente un camino de perfecci
n en el que no cabe el error. La naturaleza
no puede equivocarse ni rectificar sino que evoluciona
perfeccionndose.
El segundo principio es el organicismo, que
consiste en la ntima relacin de equilibrio que se
da en la naturaleza entre cada una de las partes y
entre estas y el todo.
De esta caracterstica se derivan dos reglas
bsicas:
1) La correlacin de las partes
Cada uno de los elementos que forman un
todo acta sobre los dems, y viceversa. Esto
significa que algn cambio en alguna de las partes
implica otro correlativo en las dems.
2) La subordinacin de los caracteres
Este principio establece que ciertas partes
poseen mayor significacin funcional que otras,
por lo que todas ellas se pueden ordenar en atenci
n a su importancia. Es decir, que esta relacin
existente entre las partes est jerarquizada en un
orden funcional de las mismas. Nosotros los
humanos, por ejemplo, podramos llegar a prescindir
de una mano, pero nunca del corazn para
seguir con vida. De este modo, podemos afirmar,
por ejemplo, que los mamferos representan un
grado o nivel de vida animal superior a los marsupiales,
y stos, a su vez, lo tienen respecto a los
ovparos, sin que ello signifique una perfeccin
objetiva superior en ninguno de ellos, como tampoco
es objetivamente ms perfecto el corazn
que la mano sino que, dentro de su jerarquizacin
funcional, cada uno se ajusta a sus cometidos
especficos. Por eso la naturaleza sigue perfeccionando
moluscos y braquipodos aparecidos
durante el silrico y el devnico, igual que prima-
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Acercarse a Gaud
© los autores, 1998; © Edicions UPC, 1998.
tes como el mono o el gorila, aparecidos mucho
despus y provenientes de los primeros.
Una de las consecuencias ms importantes
de la correlacin de las partes es el principio de
similitud, segn el cual, las relaciones funcionales
no slo rigen la presencia necesaria y
simultnea de las diversas partes en combinaci
n sistemtica, sino que determinan, adems,
las proporciones y dimensiones de la forma
bsica del todo. Por ejemplo, un ave que doblara
las dimensiones corporales de otra, tendra
un peso aproximadamente ocho veces mayor, es
decir, en proporcin a su volumen. Mas si debiera
tener exactamente la misma forma, aumentada
tan slo de escala, tendra una superficie
de alas nicamente cuatro veces mayor, pese
a sostener un incremento superior de peso. La
conclusin es que la proporcin de la superficie
de alas frente a la dimensin corporal debiera
ser otra en el ave mayor.
Esta sabia maestra que convive con nosotros,
la naturaleza, constituye pues una fuente
inagotable de conocimientos que tienen su
garanta de validez en las experiencias desarrolladas
durante millones de aos.








