Tag Archive for 'lix'

Inspiraci—ón en la naturaleza

Inspiraci—n en la naturaleza
“El gran libro de la Naturaleza es donde
encontramos la verdad que preside a todas
las manifestaciones materiales; en Žl debemos,
pues, leer para alcanzar la realizaci
—n de una obra l—gica.”
FŽlix Cardellach AlivŽs
El proceso creador
En el mundo f’sico que conocemos se dan
œnicamente dos fuerzas creadoras: una es la
naturaleza y la otra la mano del hombre,
que actœa siempre en el marco definido por la
primera.
Podr’a considerarse a Žsta œltima como parte
de la primera, es decir, de las creaciones naturales,
pero no ser’a del todo correcto ya que, en la
mayor’a de ocasiones, una y otra siguen principios
de actuaci—n muy diferentes.
Por otro lado, cabe destacar c—mo, en la
actualidad, junto a un reconocimiento y elogio
generalizado por la naturaleza preservada en su
estado virginal, existen serias dudas sobre la
conveniencia y la manera en que el hombre
debe seguir actuando sobre ella para dominarla,
43
Acercarse a Gaud’
Cueva de Nerja (M‡laga) Maqueta de la fachada de la Gloria (Sagrada Familia)
© los autores, 1998; © Edicions UPC, 1998.
colonizarla y adue–arse de ella. Es decir, que
mientras hoy en d’a nadie pone en duda, por lo
menos en el ‡mbito de nuestra cultura occidental,
que se debe preservar y potenciar el patrimonio
natural, existe, asociada a este sentimiento,
una conciencia colectiva que dice: “no
conviene construir m‡s”, reflejada en la cada
vez m‡s abundante reglamentaci—n y normativa
que pretende ejercer el m‡ximo control sobre
cualquier nueva iniciativa en este sentido, asociando
ese “construir m‡s” a un “destruir naturaleza”.
Frutos de esta normativa urban’stica y
constructiva son nuestras ciudades modernas,
deshumanizadas, y tambiŽn los cambios experimentados
por las peque–as poblaciones durante
los œltimos cincuenta a–os, radicalmente opuestos,
cualitativa y cuantitativamente, al desarrollo
equilibrado que hab’an seguido durante los
siglos precedentes, con ausencia total de normativa.
El error de tales planteamientos cabe buscarlo
en la base de los mismos, y as’, el “no
conviene construir m‡s” deber’a ser matizado
diciendo: “no conviene construir mal”, entendiendo
por “mal” una forma de construir que
se aleja cada vez m‡s de la naturaleza, la cual,
a su vez, nunca podr‡ ser disfrutada en su totalidad
sin construir, colonizarla y adue–arse de
ella, tal y como se demostr— en Žpocas pasadas.
Se trata, pues, de hacer converger los caminos,
criterios y principios de ambas fuerzas creadoras
para evitar el conflicto entre ellas.
Puesto que la naturaleza tiene unas leyes
que no podemos alterar y a las que irremediablemente
nos veremos sometidos, resulta que
debemos adecuar nuestras construcciones a ese
‡mbito natural en el que se ubican; Žste es el
sentido de la inspiraci—n natural que busca la
arquitectura de Gaud’.
Cabe entonces preguntarse acerca de c—mo
crea la naturaleza, c—mo lo ha hecho la arquitectura
y cu‡les son los caminos que se deben seguir
en el futuro, siempre bajo la —ptica original de la
arquitectura gaudiana.

Gaud’í tuvo a un protector y colega en el arquitecto

Gaud’ tuvo a un protector y colega en el arquitecto
Juan Martorell Montells (1833-1906),
hombre muy religioso, constructor de iglesias y
conventos en estilo neog—tico segœn las ideas
del arquitecto y tratadista E. E. Viollet-le-Duc.
Colabor— en varias obras de Martorell como
ayudante y de Žl aprendi— el neogoticismo de la
Žpoca. Gaud’ cre’a que el g—tico era el m‡s
estructural de los estilos hist—ricos. Los arquitectos
del Renacimiento, dec’a, eran simples
decoradores. DespuŽs de estudiar las estructuras
g—ticas, concibi— la manera de perfeccionar
aquellas soluciones medievales pero, a fines de
siglo XIX, hizo una serie de proyectos dentro de
la l’nea del neog—tico de Martorell. Decor— las
capillas de sendos colegios de monjas en Sant
Andreu del Palomar (Barcelona, 1880) y Tarra-
15
Formas de la arquitectura de Gaud’
Caballerizas de la Finca GŸell
© los autores, 1998; © Edicions UPC, 1998.
16
La c‡tedra de Antoni Gaud’
Palacio GŸell (1886-1888)
© los autores, 1998; © Edicions UPC, 1998.
17
Formas de la arquitectura de Gaud’
Palacio episcopal de Astorga (1889-1893)
© los autores, 1998; © Edicions UPC, 1998.
gona (1879), con altares, ostensorios y siller’as
de coro puramente neog—ticos. TambiŽn de esta
forma proyect— la capilla del Sant’simo Sacramento
de la iglesia parroquial de Sant Flix de
Alella (1883), aunque la obra no se lleg— a realizar.
Para don JosŽ Mar’a Bocabella, creador del
Templo de la Sagrada Familia, dise–— un altar
oratorio de talla de madera dentro de las formas
neog—ticas.
En 1887 fue encargado de terminar un
colegio de monjas de Santa Teresa en Sant
Gervasi, iniciado por un maestro de obras,
Gaud’, introdujo substanciales modificaciones
en el proyecto inicial, pero no pudo cambiar la
forma rectangular del edificio, que estaba ya
en la primera planta. El edificio termin— con
las formas propias de una fortaleza medieval
coronada de almenas pero, en su interior, unos
elegantes y bien combinados conjuntos de
arcos caten‡ricos de ladrillo acaban produciendo
un efecto de absoluta novedad y de fuerte
inspiraci—n.
A partir de 1887 proyect— el palacio del
obispo de Astorga (Le—n), un catal‡n que conoc
’a a Gaud’ desde muchos a–os.
Esta obra se hizo con granito, y su composici
—n, siendo original, tiene un fuerte contenido
g—tico, especialmente en las b—vedas ojivales
nervadas de las plantas baja y primera. La direcci
—n de obra fue abandonada por Gaud’ en 1893
y las actuales cubiertas no corresponden al proyecto
original.
Mientras trabajaba en Astorga le fue encargada
a Gaud’ una casa de viviendas en Le—n, la
Casa de los Botines (1891-1892), situada en la
plaza de San Marcelo y construida a los cuatro
vientos. Es de piedra caliza, de l’neas neog—ticas
y un original sistema de cubiertas de pizarra.
En el s—tano y la planta baja hab’a almacenes
y despachos de una industria textil.
El caso de Bellesguard (1900-1909) es distinto.
Se trata de un edificio aislado en la ladera
de la sierra de Collserola, en el lugar donde
hubo un casa medieval propiedad del rey Mart’n
I de Arag—n. En su memoria Gaud’ hizo una
obra inspirada en el g—tico catal‡n del siglo XV,
aunque plante— nuevas y atrevidas soluciones
estructurales.








Fatal error: Call to a member function pinta_enlaces_horizontal() on a non-object in /home/ismache/public_html/gaudi/wp-content/themes/k2/footer.php on line 1